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ROY LONEY SI, TÚ NO
05-05-2008
El 25 de septiembre de 2.006 es una fecha para recordar y celebrar. Esa noche en la Sala Aldana unos privilegiados tomamos la comunión con una leyenda viva del rock en el mejor concierto que se ha celebrado en esta ciudad por los siglos de los siglos amén. Esa noche ROY LONEY, escudado incomensurablemente por THE LONGSHOTS, dió una lección de cómo se practica, vive y se trasmite el Rock & Roll. Lo triste fue el nulo interés que la visita de tan ilustre gentelman generó en esta nuestra ciudad. El problema es el de siempre, empenzando por los periódicos regionales que no le dedicaron ni una mísera linea, algo absolutamente vergonzoso e imperdonable, ya sea por ignorancia o dejadez y la floja asistencia, sobre todo de gente ligada a la música, ya sea por ignorancia, dejadez, por que si no me toca de cerca no me interesa o por que se vive muy cómodo en el ambiente del “circle jerks”, provocaron que la sala no presentase el aspecto que debiera, cosa que al grupo y a los más de 60 años de Roy Loney le importó un saco de pepinos. Sudor a litros y lágrimas a ríos derramamos más de uno en LA NOCHE con mayúsculas.
¿Quién coño es Roy Loney? Pues ni más ni menos que una de las personas más humildes y trabajadoras en esto del Rock. Su banda más conocida son THE FLAMIN GROOVIES, excepcional banda de San Francisco nacida a finales de los 60 en la cual militaba con CYRIL JORDAN, la otra cabeza sobresaliente del combo.
Con FLAMIN GROOVIES Roy grabó 3 discos y un ep, siendo todo para enmarcar con letras de oro, pero especialmente sobresalientes son “Flamingo” (1970) y “Teenage Head” (1971), dos verdades de las 8 letras mágicas.
Su música mamaba directamente de los grandes del rock & roll como Little Richard, Chuck Berry, Bo Diddley o los Stones, manteniendo la actitud y energía de estos, un vendaval de pasión y buen gusto.
En 1971 Roy abandona la banda y el timón lo toma Cyril, llevando a la banda a terrenos más pop grabando el clásico “Shake some action” en 1976, aunque mi etapa preferida siempre sea la primera.
Los Groovies seguían su camino y Roy el suyo, graban discos en plan llanero solitario o con The Phantom Movers. Discos de los de siempre, honestos, vitales, ricos y sin sobresaltos ni extrañezas, como el que grabó el año pasado pasado “Shake It or Leave It”. Como curiosidad, en el libreto interior aparecen las fotos que tomamos para el reportaje que hicimos sobre su concierto en Cáceres para Space Rock Heaters, lo que para nosotros es más que motivo de orgullo.
Curioso es oir, y vuelvo con los músicos, ese preciosa milonga de “la dignidad del artista” cuando en realidad quieren decir la “jeta del artistucho”. Pues aquí tenéis un ejemplo de cómo un artista se convierte en decencia pura a base de trabajar y luchar en lo que cree y no tocando en las plazas de los pueblos delante de 4 borrachos, 15 niños y 4 viejas con un caché inflado por no tener lo que hay que tener para defender en plazas con crietrio y riesgo su “arte”…y no me refiero precisamente a las Orquestas de las fiestas. Lo de artista y dignidad hay que ganárselo, no viene con la prueba de compra de una pandereta.
Siempre fueron contracorriente haciendo lo que les daba la gana. Cuando empezaron el hipismo lo dominaba todo, sobre todo en su ciudad, pero ellos tenían los ojos en Detroit y en el rock & roll más puro, elemental e impactante y en los albores del punk les da por acercarse a los Beatles y los Byrds.
Ya en la actualidad gozan del estatus que se merecen, a pesar de que casi lo tiran todo por la borda en una “reunión” realizada a base de billetes perpetrada en solitario por el Sr Jordan y que les trajo hasta el escenario del Azkena Rock Festival, dando un espectáculo absolutamente bochornoso.
Gracias a si mismo ROY LONEY sigue demostrado, contra tifones y terremotos (el último fue el robo que sufrió de todo lo recaudado en esa gira española), acompañado de una banda tan sólida como the Longshots, que tiene talento, salud y ese “algo” tan especial que poco poseen, eso que no te lo da ni el conservatorio, ni las horas de ensayo ni la camiseta del Che ni la pose de durete, ese algo que separa a los dioses de los mortales, los imprescindibles de la mierda pura, por mucho que estos hagan correr los dedos por un mastil o salten como monos encima de 4 tablas.
Si por un casual se deja volver a caer por aquí háganse un favor y vayan a verlo. Las gracias se las dais a él después.