22-09-2008
1984 es un año glorioso para la música alternativa americana (cuando esta palabra aún significaba algo) y para el sello SST, creado por Greg Ginn de BLACK FLAG (ya izaremos la bandera negra en un futuro), que se tiró sin paracaídas con estas dos ediciones. Por primera vez una discográfica independiente se atrevía a lanzar al mercado un doble álbum y para más inri lo hace a pares: el "Zen Arcade" de HUSKER DU y el "Double Nickels on the Dime" de MINUTEMEN. Dos discos capitales para entender la variedad estilística y el talento de aquellos grupos que se englobaban en la difusa etiqueta del Hardcore.
Hoy nos detendremos en HUSKER DU, que al igual que MINUTEMEN y otros muchos más grupos de la época refugiados en la escena antes mencionada, un ejemplo de libertad creativa por encima de cualquier corriente o moda, tomándose en serio su música y no lanzándose absurdamente a la búsqueda del estrellato.
HUSKER DU nacieron a finales de los 70 en la vorágine harcoreta americana y tras un primer sg de corte punk clásico debutaron con "Land Speed Record". Ni más ni menos que 17 canciones en 26 minutos tocadas a velocidad match 4 que te hace sentir como si te atropellase un camión. Agresivo, salvaje, caótico y grabado en directo. En los siguientes dos años graban los geniales "Everything falls apart", el ep "Metal Circus" que es donde comiezan sus incursiones en terrenos más melódicos y el sg "Eight miles high" donde versionan ni más ni menos que a The Byrds!!!
Pero su momento culminante llegaría con "Zen Arcade". Un disco perfecto de principio a fin, donde su abanico de sonidos encuentra el equilibrio total. Hay taladrante hardcore, pop, experimentos sónicos y hasta se cuela un acústico, configurando su paleta de sonidos más propia y reconocible. Las canciones se suceden a la vez que te cuenta una historia que ocupa todo el disco, "las aventuras y, sobre todo, desventuras de un chico que vive en una granja y se escapa de casa para vivir por su cuenta, duda si entrar en el ejercito o en una secta, se hace músico y termina trabajando para una empresa informática, cuando Zen Arcade se despierta y descubre que todo ha sido un sueño" (spacerockheaters.com). Una novela en corcheas, una película sin imágenes, aunque pueda disfrutarse por separado sin problemas todos y cada uno de sus 23 cortes.
Y este sería el camino que seguirían, abandonado la velocidad y violencia por un sonido más melódico, más limpio, pop, power pop, llámalo como quieras, sin perder por ello su capacidad para noquear y personalidad en absoluto, editando 4 discos más en estudio hasta 1.987 ("New Day rising", "Flip your wig", "Candy apple grey" y "Warehouse: song and stories", los dos últimos grabados con una multinacional y el último doble disco), y una rodaja en directo menos apetecible editado en 1.994 aunque sean grabaciones anteriores.
El grupo revienta por adicciones varias y el choque de egos entre Mould y Hart, principales compositores de la banda aunque casi nunca firmaran algo de forma compartida. Para todos aquellos que crecisteis con la maraña musical de finales de los 90 y la explosión Nirvana y derivados deberíais acercaos a este grupo, referente cristalino de lo que se vino a llamar era alternativa. Comiencen por el "Zen Arcade" y si les gusta, busquen el resto de sus discos, eligiendo entre melodía o caña burra en función de sus apetencias.