03-10-2008
Hace una pocas fechas me dirigí a mi pueblo con motivo del cumpleaños de mi madre, y es que lo macarra no quita lo valiente, al margen que soy el hijo que toda madre quiso tener, que lo sé yo.
A bordo del Kanutomóvil y con 100 cañones por banda rebusqué en la guantera una cinta de cassette que pusiese banda sonora a los olivos, pedregales y alcornoques en esta solitaria road movie bellotera. Si, de cassette, ya que el siglo XXI no ha hecho acto de aparición en mi vehículo, más que nada por que tengo reticencia a eliminar el más de millar de cintas que poseo y que me han acompañado durante muchos años (Benditas TDKs de 90). Tras un rato de duda me decido por ZEKE.
La verdad es que venían que ni pintados para la ocasión. Mis barbucias talibanas, mi gorra, mi camiseta de cuadros y tirando millas a través del terruño cacereño. Zeke vienen a ser más o menos y cruce entre Motorhead, Supersuckers, Kiss y Black Sabbath pero a 45 revoluciones. Canciones rapidísimas, con voces al límite, punteos espectaculares y todo ellos sin alcanzar en la mayoría de los casos el minuto y medio de duración. Pero lo que realmente sorprende es la tremenda calidad que guardan en sus mochilas, algo que tras las premisas antes presentadas y con esas pintas de rednecks escapados de una endógena autocaravana no parecía muy probable. Por explicarlo de una manera que todo dios entienda: os acordáis de Koeman? Le pegaba unas ostias al balón que no tenían nombre pero que a la vez era absolutamente certera. Más o menos viene siendo eso. Si aún dudáis, oh san Pedros de la vida, id al youtube y buscáis la TREMENDÍSIMA versión que hacer del "Free Bird" de Lynyrd Skynyrd. Creo que está claro, no estamos hablando de un grupo punk o metálico sin pies ni cabeza que esconde sus carencias y limitaciones a base de gritos y velocidad absurda.
Así, en el viaje, el radio cassette corría más que el coche y por momentos pensaba que se iba a salir por la parte de adelante rompiendo el motor y continuaría su viaje sólo, ya que un servidor, a pesar de escuchar este tipo de música y a volúmenes que un Otorrino ni conoce, no es un homicida en potencia de esos que tanto pueblan nuestras carreteras y desgraciadamente en muchos casos no se matan ellos solos.
La discografía de Zeke es bastante amplia, eso si, con discos que a duras penas llegan a los 25 minutos. Buscad como diablos "Flat Tracker", "Dirty Sánchez, "Death alley" o "Kicked in the teeth" y reventad vuestra cadena de huesecillos con una sobredosis de adrenalina guitarrera que os va a poner como a Uma Thurman cuando le endiñaron el jeringuillazo entre teta y teta.